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Mi mini-Rosenvinge

Me perdí a la Vukusic en plena transformación. Me perdí a Muse, dando vueltas en mi cabeza. Me perdí las calles mojadas, las luces. Me perdí el frío mordiente. Pero merece la pena perderse todo si es por ver el rostro iluminado y mutado en mariposa de C.

Me dejó sin aliento.

www.krisknight.com

東京赤ずきん

Infomeishon

Y recuerda que el plástico verde no se come.

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Pasatiempo

¿A qué tipo de música pertenece la portada de este disco?

ERRE ELE GE

1 tinaja de agua hirviente
Mi cruce cromosomático contigo
1 cuchillo afilado / de punta a punta
1 estrella de Belén tatuada en nuestras santas cabalgaduras
((reynas / vagas))
Callejones polinizados
Nebulosas en explosión

Fuera del mundo
Fuera del mundo
Fuera del mundo.

Mario Santiago Papasquiaro

Alineación

Impresionante. Puesta de sol en el Polo Norte.

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Confusa

Mi memoria es magnífica para olvidar.

Robert Louis Stevenson

Los estados de ansiedad, miedo, estrés o emociones fuertes incrementan los niveles de adrenalina lo que determina que el cerebro no mande la información a los centros de memoria.

Botanical

En general, aquellas hormonas que reaccionan potenciando la respuesta “estresora” del individuo suelen mejorar la memoria, mientras que aquellas sustancias que atenúan el impacto emocional del estrés suelen ejercer un efecto deteriorante. No obstante, esta relación depende de factores como: a) la dosis hormonal [la relación dosis/respuesta (efectos sobre la memoria) suele ceñirse a una curva en U invertida]; b) el tiempo transcurrido entre la administración (o liberación endógena) de la hormona y el entrenamiento, y c) la intensidad de la experiencia vivida o de los estímulos presentados durante el entrenamiento.

Ignacio Morgado Bernal, Margalida Coll Andreu

Professor of neurobiology James McGaugh, University of California at Irvine, is credited with the research that Adrenaline is the glue for long-term memory, it makes our brain remember better. [...] All the common day and irrelevant events of your life are not filed away into permanent memory because there was no release of Adrenaline.

H. Bernard Wechsler

The other key to emotional memory is an almond-shaped structure in the brain called the amygdala that works together with adrenaline to imprint memories.

Science Today

Salgo de casa caminando despacio. Rumbo fijo y definido. Paso firme pero lento. Llego acalorada. Voy directa a lo que creo que quiero. Pero lo dejo para otros. Me adentro entre la multitud, hacia la sección correcta. Cojo uno. Cojo otro. Y otro más. Ahora no sé cuál escoger. Me acomodo en la esquina, sentada en el suelo, revisando uno tras otro. Me decido. Bueno, venga, otro más. Sigo sentada en el suelo echando cuentas. Hoy voy con presupuesto cerrado. Descarto dos. Voy a la sección siguiente. Nada me convence. Siguiente sección. Aquí sí que me pierdo. Hace tiempo que no lo hago. Pero lo encuentro en seguida. El último que queda. Luego busco algo especial que no existe y cotilleo buscando mi nombre. Después un encargo. Ya está. Gente, gente, gente por todas partes. Cruzo la plaza y hay mariachis cantando María Chuchena. Mariachis… Me cruzo con una mujer con un abrigo de espiga color caramelo con un cinturón de raso azul. ¡Qué hermoso! Llego a casa y me pregunta qué ha sido. Tras unos minutos, pregunta-afirmación: todos son alter egos. Yo: qué casualidad.

Me gustan las historias de hombres que beben demasiado, de hombres que caminan en el silencio de las calles mojadas de madrugada, de hombres que se derraman en hoteles cutres sobre mujeres anestesiadas por la vida. Como Alix en “Del Desengaño a la Cruz”. Moriremos mirando. Sí. No dejemos de mirar ni aún muriendo.

Me gustan los detalles. Los televisores apagados, las colchas descoloridas, las colillas que rebosan ceniceros, botellas y latas vacías en el suelo, cortinas de flores, partidas de damas, cicatrices pequeñas, grandes tatuajes ya verdosos, restos de cocaína sobre la mesa, el olor a vómito en el baño, el pelo teñido, las uñas sucias.

Y la carne.

Echa mano de sus recuerdos. Todos se interrumpen enseguida, como hilos demasiado cortos. (Eri)

 

Aunque la verdad es que no recuerdo bien aquella época. Es como si le hubiera sucedido a otra persona, muy lejos. (Takahashi)

 

La memoria de la gente es la hostia, pero es la cosa más inútil que puedes imaginarte. Se parece a un cajón lleno hasta los topes de chorradas. [...] para las personas los recuerdos son el combustible que les permite continuar viviendo. ( Kôrogi)

After Dark, H. Murakami

Intento recordar y no puedo. Me esfuerzo y sólo consigo ver una nube borrosa. No recuerdo fechas; no ya fechas concretas, ni siquiera sé si era invierno o verano. Y de verdad que me esfuerzo. Intento recordar frases, gestos, sensaciones. Pero nada. Sólo borrosidad. Es cierto, es como si estuviera drogada; sólo reconozco una sutil sensación de vértigo, de velocidad, de subidón. Lo demás es bruma. Y de veras me esfuerzo y aprieto los ojos y hago fuerza con el cerebro… como si fuese a servir de algo… Y lo peor es que ni siquiera lo que me cuentan despierta en mí la más mínima memoria. No tengo recuerdos conexos, sólo un patchwork, un collage de imágenes y sensaciones difusas. Una camisa, unas venas, el tren, los ladrillos de la calle, los clavos que sobresalían de los muros, la cuchilla naranja, la pinza para el pelo, los cuadernos, el walkman, la sala de lectura, las manos pintadas, los rotuladores edding, las vacas, los puñetazos. Y lo demás es oscuridad, oscuridad, oscuridad. Y así es imposible encontrar los por qués.

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