Cocheros y barqueros

14 agosto, 2009 § 1 comentario

(AVISO: Esta entrada puede herir su sensibilidad.)

El cocherito, leré

me dijo anoche, leré

que si quería, leré

montar en coche, leré.

Y yo le dije, leré

con gran salero, leré

no quiero coche, leré

que me mareo, leré.

Chica lista.

Al pasar la barca me dijo el barquero:

“las niñas bonitas no pagan dinero”.

Yo no soy bonita ni lo quiero ser.

Al pasar la barca me volvió a decir:

“las niñas bonitas no pagan aquí”.

Ésta también era lista.

Caramba con el cochero y con el barquero. Hoy en día estarían los dos entre rejas.

Anuncios

§ Una respuesta a Cocheros y barqueros

  • bea dice:

    Me has recordado a este power point que ruló (¿has visto que moderna soy? ” ru-ló”) por ahí hace tiempo…

    ¿Cómo sobrevivimos en los 60, los 70 o principio de los 80?

    De niños andábamos en autos que no tenían cinturones de seguridad ni bolsas de aire.

    Ir en la parte de atrás de una camioneta era un paseo especial y todavía lo recordamos.

    Nuestras cunas estaban pintadas con brillantes colores de pintura a base de plomo.

    No teníamos tapas con seguro contra niños en las botellas de medicina, gabinetes, puertas, etc.

    Cuando montábamos bicicleta no usábamos casco.

    Tomábamos agua de la manguera del jardín y no de una botella de agua mineral.

    Gastábamos horas y horas construyendo unos carritos de chatarra y los que tenían la fortuna de tener calles inclinadas los echaban a andar ladera abajo y en la mitad se acordaban que no tenían frenos. Después de varios choques con los matorrales aprendimos a resolver el problema. Sí, nosotros chocábamos con matorrales, no con autos!

    Salíamos a jugar con la única condición de regresar antes del anochecer.

    El colegio duraba hasta el mediodía, llegábamos a casa a almorzar.

    No teníamos celular… así que nadie podía ubicarnos. Impensable.

    Nos cortábamos, nos rompíamos un hueso, perdíamos un diente, pero nunca hubo una demanda por estos accidentes. Nadie tenia la culpa sino nosotros mismos.

    Comíamos bizcochitos, pan y mantequilla, tomábamos bebidas con azúcar y nunca teníamos exceso de peso porque siempre estábamos afuera jugando.

    Compartíamos una bebida entre cuatro… tomando en la misma botella y nadie se moría por esto.

    No teníamos Playstations, Nintendo 64, X boxes, Juegos de vídeo, 99 canales de televisión en cable, videograbadoras,cine, sonido surround,celulares personales, computadoras, chatrooms en Internet… Sino que TENIAMOS AMIGOS.

    Salíamos. Nos subiamos en la bicicleta o caminábamos hasta la casa del amigo, tocábamos el timbre… o sencillamente entrábamos sin tocar y allí estaban y salíamos a jugar. Ahí, afuera! ¡En el mundo cruel ¡Sin un guardián! ¿Cómo hacíamos?

    Hacíamos juegos con palitos y pelotas de tenis, en algún equipo que se formaba para jugar un partido; no todos llegaban a ser elegidos y no pasaba ningún desencanto llevado a trauma.

    Algunos estudiantes no eran tan brillantes como otros y cuando perdían un año lo repetían. Nadie iba al psicólogo, al psicopedagogo, nadie tenía dislexia, simplemente repetía y tenía una segunda oportunidad.

    Teníamos libertad, fracasos, éxitos, responsabilidades…y aprendimos a manejarlos.

    Y después de TODO esto me pregunto:

    ¿Como sobrevivimos?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Cocheros y barqueros en Monogatari.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: