Carta de amor a la hermana ausente*

25 febrero, 2017 § Deja un comentario

saliste corriendo de la casa de la fiebre
saliste descalza de blanco y coronada de ortigas
miraste atrás solo para escupir
dijiste ya tengo pena suficiente
y yo temí la tala o el incendio

[No voy a contaros cómo murió mi hermana porque no está muerta]

¿recuerdas aquella vez que me mordiste la lengua
y estuve dos semanas sin hablar?
en el mapa de dolores que metiste en mi bolsillo
la noche antes de perderte entre los robles
había marcadas doscientas cincuenta y seis cruces
¿te acuerdas cuando te encontré debajo de la cama
con sangre propia entre las uñas?
esperé a que volvieras mientras la lluvia
disolvía la tierra golpeaba las piedras acallaba a los pájaros
y ya estaban enfermos todos los caballos

[No voy a contaros cómo murió mi hermana porque no está muerta]

dejé que te acercaras y me hurgaste dentro
tumbadas blancas y apretadas sobre la greda
mi hermana la de los pies pequeños tan descalza
mi hermana la de las manos espigas tan sagrada
dejé que te acercaras y me hurgaste dentro
¿recuerdas que intenté despertarte mordiéndote en el hombro?
¿recuerdas cómo me dolía el cuerpo de tanto levantarte?
dabas las gracias a las niñas por crecer
pero yo te quise siempre con cintas en el pelo
coronada de serbales asfixiada de hojas
yo te quise siempre cerca y fría
con la boca azul llena de abejorros

*Este poema forma parte del proyecto Cartas de amor a Angélica Liddell en el que la poeta Ana Gorría me invitó a participar junto a los poetas Álvaro Guijarro, Verónica Durán y Sara Martín, y que se publicó en la revista Transtierros. Cada texto está acompañado por un autorretrato de Angélica que forman parte del libro Via Lucis, publicado por Continta me tienes.

Anuncios

ah

20 febrero, 2014 § Deja un comentario

mia

Listen – I’ll be your woman

amor

11 julio, 2012 § 1 comentario

El amor nos llega sin saber cómo ni cuándo ni por dónde se nos ha colado hasta el tuétano. Este amor se me coló por los ojos y las manos para después hacerse fuerte escondido detrás del esternón. Y con cada “pibí pibí” latían más fuerte todos mis huesecitos. Y cada gota de tintasangre derramada creaba una estampa indeleble en la retina. Un cuentecito maravillosamente terrible de los hermanos Grimm. Pero un cuento de los de verdad, sin edulcorantes añadidos y con toda su grasa y su colesterol y su sangre. Del enebro es un libro (cuyas sorpresas artesanales deberán descubrir ustedes mismos) de factura impecable a cargo de Jekyll & Jill, delicadamente ilustrado por Alejandra Acosta,  con un esclarecedor prólogo de Francisco Ferrer Lerín y una interesantísma nota de su traductora Jessica Aliaga Lavrijsen.

El amor llegó enredado en las alas de un pajarito que canta alegremente pibí pibí y otros horrores.

el libro de la crueldad – layla martínez

3 julio, 2012 § Deja un comentario

No es ningún secreto que tengo debilidad por esta chica, ni que me empeño en evangelizar a todo el que puedo en los sutiles y gruesos trazos poéticos de Layla. Este empeño, a veces, da deliciosos frutos. Por fin, gotean dulces y terribles las imágenes en El libro de la crueldad, un poemario que es mucho más que nosécuántas hojas de papel impreso que cortan aunque las pases con cuidado infinito. El libro de la crueldad de Layla viene acompañado de un puñado de caprichos lacerantes para degustar antes, durante y para siempre.

Y es que este libro se te queda ahí, prendido como el aguijón de la abeja muerta.

El libro:

:

El booktrailer:

:

El tumblr (click en la imagen para acceder):

:

La banda sonora:

En Spotify

En Youtube

Si os han entrado ganas de leerlo, podéis comprarlo en las librerías madrileñas La Marabunta, Enclave de libros y Arrebato Libros, en la librería online La Librería2punto0, o en la Feria del Libro Independiente de Cantabria del 5 al 8 de julio en la caseta de la editorial LVR[Ediciones.

Ellen Von Unwerth

21 enero, 2011 § Deja un comentario

Haz clic en las cubiertas.

Se recomienda el consumo responsable.

Retazos de “Once upon a time in West Asphixia”

20 enero, 2011 § Deja un comentario

PROFESOR KUBELKA.- […] A todos nos gustaría saber que no estamos solos en el mundo, a todos nos gustaría compartir nuestros pensamientos más repugnantes. Encontrar a nuestro gemelo, a nuestro gemelo repugnante.

//

NATACHA.- (A Rebeca.) Bésame.
REBECA.- Tu boca sabe a desayuno.
NATACHA.- Me muero entre tus dientes.
REBECA.- El diluvio de tu saliva.
NATACHA.- Alcanzar la garganta.
REBECA.- Tragarme los delfines.

//

NATACHA.- Y cuando sepas el nombre de todas las cosas nada podrá matarte salvo tú mismo.

//

REBECA.- Loca número dos: Dice que le crecen pelos en todas aquellas partes donde los pelos no existen, en el paladar, en el hígado, en las plantas de los pies, en el estómago le crecen pelos. No duerme. No puede dormir porque escucha crecer el pelo dentro de ella por las noches. No le duele, simplemente le asusta. Le crece pelo por dentro porque no puede llorar, y el día que empiece a llorar el pelo dejara de crecer, eso dice.

//

NATACHA.- Porque si sabes el nombre de todas las flores podrás elegir la que merece cada muerto.

//

OLIVIA.- Jamás había visto llorar a alguien así. No parecían seres humanos. Era como si estuvieran hechas de agua.

//

NATACHA.- Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez..
REBECA.- Aprieta, aprieta.
NATACHA.- Once, doce, trece, catorce, quince, dieciséis…
REBECA.- Clávame los dedos, fuerte.
NATACHA.- diecisiete, dieciocho, diecinueve, veinte, veintiuno, veintidós, veintitrés…
REBECA.- veinticuatro, veinticinco, veintiséis, veintisiete, veintiocho…
NATACHA.- Hazme daño, así, así.
REBECA.- Veintinueve, treinta, treinta y uno, treinta y dos, treinta y tres, treinta y cuatro…
NATACHA.- Más fuerte.
REBECA.- Treinta y cinco, treinta y seis, treinta y ocho, treinta y nueve, cuarenta, cuarenta y uno…
NATACHA.- Cuarenta y dos, cuarenta y tres, cuarenta y cuatro, cuarenta y cinco, cuarenta y seis, cuarenta y siete…
REBECA.- cuarenta y ocho, cuarenta y nueve, cincuenta.
NATACHA.- Cincuenta días.
REBECA.- Cincuenta días.
NATACHA.- Cincuenta días sin ti.
REBECA.- Cincuenta días.
NATACHA.- Es demasiado.
REBECA.- Cincuenta días.
NATACHA.- Quieren acabar con nosotras.
REBECA.- No les dejaremos.

//

OLIVIA.- […] Y durante cincuenta días no dejó de llover , no dejó de llover en West Asphixia.

//

NATACHA.- Querida Rebeca, pienso en ti sobre una montaña de caballos muertos. Todos los caballos del mundo han muerto de tanto correr hacia ti […]

//

NATACHA.- Que el amor con el paso del tiempo disminuye, en cambio el odio siempre crece.

//

NATACHA.- ¡El dolor! ¡Es necesario el dolor! Sin dolor no existe el odio. Y el odio es nuestra comida.

//

NATACHA.- … […]La soledad es el espacio del conflicto, allí donde amamos nuestra carne pero nos separamos de ella, gobernados por las perras, adoramos el pensamiento de los mudos, sentimos un hondo respeto por el peligro, pulimos el equilibrio del terror, meditamos los actos de advertencia y entonces exclamamos ¡Asombro, asombro!

Angélica Liddell

Jenn Violetta – [on]

28 diciembre, 2010 § 2 comentarios

Más de Jenn Violetta aquí

¿Dónde estoy?

Actualmente estás explorando la categoría OMG en Monogatari.